El pulso del río

(5 valoraciones de clientes)

12,00 11,54 sin iva

Autora: Isabel de la Cruz
ISBN: 978-84-123068-0-4
Temática: Poesía
Formato: 145 x 215 mm
Encuadernación: rústica con solapas
Páginas: 80
Peso: 162 gr.
Idioma: español
Lengua: castellana

Descripción

Isabel, la poeta, es la mujer que, dulcemente, sin esperar nada y sobre todo consciente hasta la punta de los dedos, hace

”…héroe al hombre en el poema”

y desea con ardor que se acerque al manantial que ya se ha secado, para recordarle, o tal vez para dejar que las lágrimas que recorren la piedra buena de su camino, reconozcan su bendición.
Y añadiré que la “heroica” de Isabel es adoración y respeto para el hombre que porta en sus manos la felicidad y el descanso y que se lleva lo que se lleva del campo afectado por las tormentas:

“No tengo otra memoria donde vivir
no tengo otro sol al que rezar
está tan desamparado el cielo en esta isla
que no habrá tulipanes suficientes….”

Del prólogo de Mariana Feride

15/12/2020 Vídeo de la presentación del libro

Presentación de Mariana Feride

La vega de ISABEL

Esta tarde, siento la necesidad de deciros que os quiero, y agradezco muchísimo la presencia de cada persona, por la valentía  de acompañarnos en estos días detenidos. Saludo la presencia en la sala a poetas  en toda la sustancia de la palabra.

He venido hoy aquí para estar al lado de nuestra amiga Isabel de la Cruz, una mujer valiente, extraordinaria, que ha decidido parir un hijo literario en estas condiciones menos favorables.

Empezar con ¿quién es Isabel de la Cruz? parece una broma, todos conocemos a Isabel. Aparte de coordinar la tertulia literaria ”Carmen Conde” de Villalba, Isabel escribe en verso, y está presente en la mayoría de los encuentros de poesía que acuna el campo literario madrileño.

Y no es sólo eso. Isabel  es una madre que enseña camino a sus dos bellas hijas, Verónica y Carolina, una madre visionaria, que elige para sus hijas la vida más apropiada a la verdad y más rica en los nutrientes necesarios para vivirla.

Dedicada, atenta, preocupada y nosotros sabemos todos que el oficio de madre, (que parece sencillo, algo que corre por nuestras venas,  aunque no es exactamente así), es más complicado de lo que se piensa. Enseñar trayectoria, ser ejemplo vivo es lo que le preocupa a Isabel, y lo bueno es que consigue ver este sueño suyo cumpliéndose en cada mirada de sus hijas, en cada poema que ellas escriben. ¿Os sorprende? A mí, no. Tengo sobre mi encimera los pequeños libritos de estas verdaderas joyas y descanso leyendo los  gritos mudos que salen de esas delicadas y jóvenes almas de poetas. Feliz de saber que tenemos futuro y agradecida a Isabel por su preocupación y a sus hijas por ser valientes y entender la esencia de la vida, saber mirarla con ojos inocentes y regalar.

Pero ahora voy a hablar sobre el libro que nos espera aquí, tranquilo, sabiendo que su valor no compite con nadie, sabiendo que tiene su propio destino y que cuenta en cada página la vida de una persona, su forma de ver  y de pensar las cosas. Hombre y mujer, animal y pájaro, sueño y mariposa a quienes siempre se une el bosque y el aire, es camino por descubrir en este nuevo libro de Isabel,  y lo bueno es que se nos ofrece con valentía y humildad.

Todo es un rio en el que Isabel convierte su vida, sus dudas, sus sueños y sobre todo sus incertidumbres. Aprecio enormemente al poeta que está siempre en duda, pregunta y se pregunta a sí mismo, que busca el paso de la propia sombra  e intenta definirlo. Todos de una forma u otra nos buscamos a nosotros mismos en un cierto momento de nuestra vida terrestre, y cada uno a su tiempo, pero el poeta es esta especie de viviente que se adelanta sensiblemente y empieza la búsqueda con fervor, se llena de respuestas, de dudas y cuando todo esto deviene insoportable lo entrega al papel. Es el momento de curarse o, para algunos, de empezar guerras y tormentas que a veces acaban en medio de la incertidumbre.

El poeta es el que lo vive todo. ¿Cómo es posible hablar de algo que no has vivido, cómo hablar de algo que no has sufrido, de algo que no has gozado?

Pues bien, al hacer literatura, hay que buscar recursos literarios para sostener todas estas vivencias, tienes que poder  transmitir y convencer.

Nadie nace siendo algo o alguien, todo se aprende, pero es verdad que hay algunos que nacen con un don. Isabel  tiene el don, lo está apreciando, lo trabaja y lo disfruta.

En días de descanso se convierte en un río, a veces creciendo con fuerza casi feroz, a veces pasando delicadamente por las orillas del alma, y muchas veces rompiendo reglas y normas, construyendo otras propias, según su locura, haciendo su propio camino,  el cauce sorprendente, creando la vega Isabel.

Y ya no me voy a extender ejemplificando con versos porque por una parte lo he hecho en el prólogo que acompaña el libro y por otra, porque para esto están aquí la autora y sus hijas; sólo me queda decir que “El pulso del río” viene hacia nuestra conciencia para despertarla y poder escuchar el grito, el silencio, el susurro del agua que nos compone y sobre todo demostrar, si aún hace falta, que Isabel de la Cruz tiene un don y lo ejecuta valiente sobre las almenas de su existencia. No lo dice ella pero lo digo yo como poeta “bebe mi amarilla sangre y mantente vivo”, creo que este es el mensaje que Isabel de la Cruz nos quiere transmitir con su verso.

Bienvenido “El pulso del río”, Enhorabuena a la autora y al equipo editorial, a los amigos que se sienten parte de este bello trabajo. Os felicito a todos y os invito a leer “EL PULSO DEL RÍO”.

Mariana Feride Moisoiu

Madrid 15 de diciembre de 2020

Vídeo-Presentación

5 valoraciones en El pulso del río

  1. ene

    Qué bueno que la niña Isabel vaya creciendo. «El pulso del río» proviene de un manantial caudaloso que vibra muy alto, solo hay que escucharlo con atención.

  2. Asunción

    El lenguaje del poemario, que deriva mediante versos-ola y sobre la arena-página, genera una estética que impregna de bella visualidad al propio libro. Y con su lirismo de metáforas abiertas, la poeta consigue emocionar y atraer la individualidad de cada lector.

  3. Juan Luis

    Espero que el próximo no se haga rogar tanto. ¡Bravo!

  4. Pilar Guijarro Aurrecoechea

    Preciosa obra poética llena de vigor, de ritmo, de metáforas del río que es la vida. Con un lenguaje y una exposición poética muy originales, que seducen y motivan al lector.
    Esperamos el próximo libro llenos de ilusión.

  5. Chelo

    Un poemario intimista en el que con gran lirismo y bellas metáforas propias, la poeta nos hace vibrar con ella al sentir “El pulso del río”, río que no es más que la propia vida.

Añadir una valoración

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *